Me está lanzando sus flechas
y esclavitud ya no quiero,
vuela, ¡vuela corazón
y escápate huyendo al cielo!,
donde no pueda encontrarte
el niño rubio y travieso
que dispara sin mirar,
como si amar fuese un juego.
Y si ves alguna nube
galopando sobre el viento,
suplícale que te lleve
¡y escapa!, no tengas miedo;
que vivir en libertad
es lo que ansío y anhelo,
porque el disparo es de muerte,
trae dolor y desaliento,
procura que no te acierte
y, ¡huye volando al cielo!
.
Dardo terrible y certero
que no podrá resistir
este corazón enfermo,
si la herida del amor…
le está sangrando de nuevo.
Ángeles Asensio

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